En estos días los entrenadores de fuerza y acondicionamiento reconocen que un buen desarrollo de la región central del cuerpo es vital para la mejora del rendimiento deportivo. La región central está conformada por los músculos que rodean el centro de gravedad. Estos incluyen los abdominales, los músculos de la cadera, y la musculatura de la columna lumbar, dorsal y cervical. El rol principal de la musculatura de la región central es proveer estabilidad al cuerpo. Una región central fuerte y estable proporciona el vínculo necesario para la transferencia de las tensiones que se transmiten desde el suelo, a través del tren inferior y por último a través del tren superior y de las extremidades superiores. Esta transferencia de tensiones se hace evidente en la capacidad de los atletas para correr, realizar fintas, saltar, lanzar, golpear y batear.

Siguiendo el principio de la especificidad, el cual establece que el entrenamiento debería imitar las demandas de un deporte en particular para producir adaptaciones positivas al entrenamiento, una nueva tendencia observada entre entrenadores y atletas es la implementación de métodos de entrenamiento inestable. Las prácticas comunes incluyen la utilización de balones de equilibrio, wobble boards, discos inflables, rodillos de espuma, y ejercicios con apoyos unilaterales para incrementar la activación de la musculatura de la región central e incrementar la estabilidad. Aquellos que respaldan el entrenamiento con inestabilidad proponen que el sistema neuromuscular es estimulado en mayor medida en comparación con el entrenamiento sobre plataformas estables.
¿Qué es la propiocepción?
La propiocepción hace referencia a la capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y posición de las articulaciones. Es importante en los movimientos comunes que realizamos diariamente y, especialmente, en los movimientos deportivos que requieren una coordinación especial.
El sistema propioceptivo está compuesto por una serie de receptores nerviosos que están en los músculos, articulaciones y ligamentos, que se encargan de detectar el grado de tensión muscular o el grado de estiramiento muscular. Posteriormente mandan esta información a la médula y al cerebro para que la procese. Después, el cerebro procesa esta información y la manda a los músculos para que realicen los ajustes necesarios en cuanto a la tensión y estiramiento muscular y así conseguir el movimiento deseado.
Podemos decir que los propioceptores forman parte de un mecanismo de control de la ejecución del movimiento.
Nuevas tendencias en entrenamiento de fuerza a través de la propiocepción
Plataformas vibratorias
El estímulo vibratorio sobre todo el organismo se ha propuesto recientemente como un modo de entrenamiento físico por su capacidad para producir un aumento de la fuerza, sobre todo de la fuerza general. Su popularidad se debe a un efecto combinado sobre los sistemas neuro-muscular y neuro-endocrino, así como al hecho de que la respuesta suele alcanzarse a corto plazo y de manera sencilla. (Rehn y Col., 2007)
Bosu
La palabra 'bosu' proviene del inglés de la expresión “Both Sides Utilized”, o lo que es lo mismo, dos lados utilizables. Y es que la plataforma sobre la que se realiza el ejercicio puede utilizarse tanto por su lado plano como por el cóncavo.
Es una pequeña plataforma de unos 65 cm que permite realizar un entrenamiento completo, con el bossu se puede trabajar la musculatura de todo el cuerpo de forma general o específica; desarrolla cualidades como el equilibrio, la flexibilidad o la estabilidad; reeducar la postura; e incluso entrenar la capacidad aeróbica. Al realizar los ejercicios sobre una plataforma inestable, se implica a todos los músculos de cuerpo para mantener la postura, se trabaja la musculatura profunda y estabilizadora, lo que tiene como consecuencia su tonificación por contracciones involuntarias.
El bosu pone a prueba el equilibrio con ejercicios cardiovasculares, de fuerza, estabilización y flexibilidad; y resulta especialmente eficaz para fortalecer la musculatura del tronco, el abdomen, la espalda, las piernas y los glúteos. Además de mejorar el tono muscular. Respecto a la espalda, fortalece la musculatura paravertebral y reeduca la postura, mejorando y ayudando a prevenir las patologías lumbares y cervicales; se emplea en la preparación de los deportistas de elite, tanto para la recuperación de las lesiones como para el día a día.
Ventajas del entrenamiento con bosu
Potencia el entrenamiento funcional, aquel que mejora los movimientos de nuestra vida diaria.
Movimientos globales: trabajo del cuerpo como unidad sin aislar grupos musculares.
Entrenamiento integral: capaz de integrar varias cualidades físicas a la vez.
Nuevo concepto de movimiento multidireccional: estabilidad dinámica y movilidad estática (propiocepción y equilibrio).
Se adapta a distintos niveles de trabajo.
Es efectivo porque con menos tiempo de trabajo conseguimos mejores resultados.
Fitball
Los balones gigantes fueron utilizados por primera vez en Suiza a principios de los años 60 y más tarde en Australia, Europa y América.
Los fisioterapeutas los integraban en programas de rehabilitación para el tratamiento y recuperación de patologías tanto neurológicas como ortopédicas, en gimnasia reeducativa postural, en distrofia muscular y diversos problemas de recuperación funcional.
La única característica claramente diferenciadora entre unas pelotas de fitball y otras es su tamaño (diámetros desde 45 a 75 cm). Una misma persona puede trabajar con pelotas de diferentes tamaños. La posibilidad de manejar la presión interna del Fitball, nos da más posibilidades en cuanto a su uso. A mayores presiones de aire en el interior, más dificultad habrá para realizar los ejercicios sobre la superficie esférica, debido a que existirá una menor superficie de contacto con el suelo.
Ventajas del entrenamiento con fitball
Optimizar el sistema aeróbico
Mejorar la fuerza – resistencia
Tonificar y fortalecer todos los grupos musculares, especialmente los abdominales, los de sostén y glúteos.
Modelar y formar un cuerpo armonioso.
Quemar las grasa.
Afinar la cintura
Aumentar la elasticidad y la movilidad articular
Mejorar el equilibrio, la coordinación y la velocidad de las reacciones
Mejorar la postura
Mejorar la concienciación de la correcta alineación postural durante el movimiento.
Prevenir y aliviar todos los dolores de columna.
Eliminar el stress de la vida cotidiana.
Prevenir la osteoporosis y otras enfermedades.
Desarrollar la percepción de nuestro cuerpo y de nuestros movimientos.
T-bow
El T-bow presenta una buena alternativa al clásico step, constituyendo una herramienta práctica, tremendamente polivalente y muy motivante en las clases de fitness. Con este instrumento, se pueden realizar múltiples ejercicios tanto aeróbicos como de equilibrio, estiramientos o tonificación.
El aspecto del T-bow es como el de un step curvado. De ahí, precisamente, le viene el nombre: T (training) y Bow (arco). El T-BOW es una creación de Sandra Bonacina, fisioterapeuta y profesora de Educación Física y Deportes, la cual ha desarrollado el T-Bow durante más de 10 años con la colaboración de Víctor Denoth, profesor de Educación Física y Deportes; ambos profesores universitarios en el Institute of Movement and Sports Sciences de la Universidad de Zurich. Está producido en Suiza, ha sido probado y testado en la Universidad de Zurich.
El T-Bow es de madera o fibra sintética, está cubierto con una esterilla en la parte convexa y con una capa ligeramente granulada en la parte cóncava. Soporta cargas dinámicas elevadas, es fácil de transportar, ligero, muy manejable, antideslizante, estable y apilable. Dispone de unas aberturas en los bordes que permiten una fácil fijación de las T-Bands o bandas elásticas.
Es utilizable por ambos lados y favorece entrenamientos multifuncionales en un espacio muy reducido.
El T-Bow ofrece excelentes opciones para crear sesiones de entrenamiento que incluyan capacidades condicionales como la resistencia, la fuerza, la flexibilidad y la relajación; así como capacidades coordinativas, especialmente en condiciones de balanceo. Lo que hace del T-Bow algo excepcional es sus posibilidades de entrenamiento de las situaciones de equilibrio estático y dinámico. El bienestar y las especiales sensaciones que se consiguen con el balanceo en el T-Bow inducen a que las capacidades afectivo-sociales, emotivo-volitivas y expresivo-creativas inherentes a la motricidad humana adquieran connotaciones extraordinariamente significativas.
Otras superficies inestables
fuente:http://www.efdeportes.com/